
Sed
Con un cántaro
recoge agua
del aljibe
ávido de luz
moja sus labios
se sumerge
en transparencia
sacia su sed
hombre solar
que cruzó
el desierto.
Poética del sediento
La primera palabra
crea un cántaro
la segunda
pone agua adentro
la tercera lo rompe
contra el suelo
la cuarta
se lamenta.
Leñador
La raíz
desenterrada
las ramas en el suelo
los frutos rodando
¿con qué hacha
devolveremos al árbol
su estatura?
Estancia
Derribo un árbol
con sus ramas
edifico la estancia
junto hojas
y chamizos
para la hoguera
resguardo
tras su cerco
mi soledad.
Misterio
Una rama
arrojada al rescoldo
reaviva su fulgor
una simple astilla
restituye la luz
que creímos perdida
renueva
en tosca llamarada
su misterio
la blanca
consumación.
